{"id":1121,"date":"2021-07-12T13:28:42","date_gmt":"2021-07-12T13:28:42","guid":{"rendered":"https:\/\/tuliaocampo.com\/blog\/?p=1121"},"modified":"2023-08-06T14:57:28","modified_gmt":"2023-08-06T14:57:28","slug":"estudio-de-luby-y-colaboradores-2013","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tuliaocampo.com\/blog\/2021\/07\/estudio-de-luby-y-colaboradores-2013\/","title":{"rendered":"ESTUDIO DE LUBY Y COLABORADORES (2013)"},"content":{"rendered":"\n<p>Experimentos de laboratorio con animales como el de <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/tuliaocampo.com\/blog\/2021\/07\/estudio-de-rosenzweig-bennett-y-diamond-1972\/\" target=\"_blank\">Rosenzweigh, Bennett y Diamond (1972)<\/a> han evidenciado los <strong>efectos negativos de ambientes con privaci\u00f3n ambiental en el desarrollo del cerebro<\/strong>.&nbsp; Estos estudios muestran que aquellos animales criados en ambientes enriquecidos tienen un cerebro m\u00e1s grande, con m\u00e1s interconexiones neuronales, en comparaci\u00f3n con aquellos que han sido criados en ambientes de privaci\u00f3n.&nbsp; Por otro lado, existen estudios experimentales con animales que muestran el efecto de la privaci\u00f3n materna y el estr\u00e9s en el desarrollo del hipocampo y de la am\u00edgdala, afectando su respuesta a las situaciones estresantes (van Praag y colaboradores, 2000).<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/tuliaocampo.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Nino-pobreza.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1122\" width=\"306\" height=\"206\"\/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Igualmente, estudios con ni\u00f1os que crecen en ambientes de pobreza socioecon\u00f3mica y psicosocial muestran un impacto negativo en su desarrollo cognitivo que afectan su desempe\u00f1o escolar, siendo este uno de los mayores factores de riesgo para un desarrollo cognitivo y socioemocional sano.&nbsp; Algunos estudios con ni\u00f1os criados en ambientes de pobreza tambi\u00e9n han evidenciado afectaci\u00f3n en el desarrollo del cerebro (Hanson y colaboradores, 2013), en especial en los hipocampos (Hanson y colaboradores, 2011), aunque sin evaluar variables que medien esta asociaci\u00f3n entre la pobreza y el desarrollo del cerebro.&nbsp; Se sabe que la pobreza est\u00e1 relacionada con una variedad de factores de riesgo para el desarrollo de los ni\u00f1os, entre otros: (1) una parentalidad que no brinda apoyo, (2) pobre nutrici\u00f3n y educaci\u00f3n, (3) un bajo nivel educativo de los cuidadores y (4) muchos eventos traum\u00e1ticos y estresantes; todos estos factores pueden mediar el impacto negativo entre la pobreza y el desarrollo del cerebro.&nbsp; Por otro lado, existe evidencia del impacto favorable de una parentalidad positiva que brinda apoyo en el desarrollo de los hipocampos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-css-opacity\"\/>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/tuliaocampo.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Cerebro-crecimiento-editado.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"692\" src=\"https:\/\/tuliaocampo.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Cerebro-crecimiento-editado-1024x692.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1123\" srcset=\"https:\/\/tuliaocampo.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Cerebro-crecimiento-editado-1024x692.png 1024w, https:\/\/tuliaocampo.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Cerebro-crecimiento-editado-300x203.png 300w, https:\/\/tuliaocampo.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Cerebro-crecimiento-editado-768x519.png 768w, https:\/\/tuliaocampo.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Cerebro-crecimiento-editado-1536x1038.png 1536w, https:\/\/tuliaocampo.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Cerebro-crecimiento-editado-2048x1385.png 2048w, https:\/\/tuliaocampo.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Cerebro-crecimiento-editado-444x300.png 444w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Tomado de https:\/\/journals.plos.org (traducido) &#8211; Hanson y colaboradores (2013)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-css-opacity\"\/>\n\n\n\n<p>Por razones \u00e9ticas, Luby y colaboradores realizaron un estudio correlacional, no experimental, con el fin de <strong>investigar si la experiencia de pobreza durante la primera infancia impactaba de manera negativa el desarrollo del cerebro <\/strong>(medida por el volumen de la materia gris y de la materia blanca) en la edad escolar.&nbsp; Tambi\u00e9n exploraron algunos mediadores de este efecto, principalmente el nivel educativo de los cuidadores, generalmente los padres, la calidad del apoyo de los cuidadores y la experiencia de eventos estresantes.<\/p>\n\n\n\n<p>Los participantes fueron 145 ni\u00f1os diestros entre los seis y los 12 a\u00f1os que formaban parte de un estudio longitudinal de depresi\u00f3n durante la infancia e inclu\u00eda ni\u00f1os con depresi\u00f3n y algunos ni\u00f1os \u201cnormales.\u201d&nbsp; A estos ni\u00f1os se les realiz\u00f3 evaluaciones anuales de su desarrollo cognitivo, emocional, psicosocial y comportamental.&nbsp; Tambi\u00e9n se evalu\u00f3 su relaci\u00f3n con los adultos significativos en su vida y la presencia de eventos estresantes en sus vidas.&nbsp; Entre tres y seis a\u00f1os despu\u00e9s de estas evaluaciones anuales, durante su edad escolar, se les realizaron dos resonancias magn\u00e9ticas estructurales (RME), una de todo el cerebro y otra enfocada en la am\u00edgdala y las \u00e1reas hipocampales.&nbsp; Mediante las RMEs se midieron los vol\u00famenes de la materia gris y la materia blanca, tanto del cerebro como de las am\u00edgdalas y los hipocampos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ente los cuatro y los siete a\u00f1os se incluy\u00f3 una observaci\u00f3n de la interacci\u00f3n del ni\u00f1o con su cuidador (uno de sus padres) con el fin de evaluar el nivel de apoyo del cuidador por medio un formato en el cual el ni\u00f1o se pon\u00eda en una situaci\u00f3n estresante para ver el nivel de apoyo que recib\u00eda de su cuidador.&nbsp; Se le pidi\u00f3 al ni\u00f1o que esperara unos minutos antes de abrir un regalo envuelto en papel con colores brillantes mientras su cuidador respond\u00eda un cuestionario.&nbsp; Pasado este tiempo el ni\u00f1o podr\u00eda abrir el regalo.&nbsp;&nbsp; Esta situaci\u00f3n buscaba replicar estresores t\u00edpicos de la crianza para observar c\u00f3mo los ni\u00f1os y sus cuidadores los manejaban.&nbsp;&nbsp; La interacci\u00f3n entre el ni\u00f1o y su cuidador fue observada con el fin de determinar el nivel de apoyo (ej. felicit\u00e1ndolo por esperar y ayud\u00e1ndolo a controlar sus impulsos) u hostilidad (ej. rega\u00f1\u00e1ndolo o amenaz\u00e1ndolo con castigarlo).&nbsp; Se sac\u00f3 la diferencia entre los puntajes de apoyo y los de hostilidad para proveer el puntaje de apoyo.<\/p>\n\n\n\n<p>Los resultados evidenciaron una asociaci\u00f3n entre la pobreza y un menor volumen de la materia gris y de la materia blanca, tanto del cerebro como un todo, como de los hipocampos y de las am\u00edgdalas, demostrando los efectos negativos de la pobreza en el desarrollo.&nbsp; Sin embargo, el nivel de apoyo del cuidador medi\u00f3 los efectos de la pobreza de manera espec\u00edfica en los dos hipocampos evidenciando que en los ni\u00f1os que recibieron un mayor nivel de apoyo, el volumen de los hipocampos fue mayor que el de los ni\u00f1os cuyos cuidadores demostraron menor nivel de apoyo y m\u00e1s hostilidad, confirmando que un apoyo positivo en los ni\u00f1os llevaba a un efecto menos negativo en los hipocampos.&nbsp; Por otro lado, los eventos estresantes afectaron el volumen del hipocampo izquierdo de manera negativa.&nbsp; El nivel educativo del cuidador no evidenci\u00f3 ser una variable que mediaba entre la pobreza y el desarrollo del cerebro.<\/p>\n\n\n\n<p>Se concluye que la exposici\u00f3n a la pobreza en la primera infancia impacta de manera negativa el desarrollo del cerebro al llegar a la edad escolar, evidenciando los efectos de la pobreza en el desarrollo.&nbsp; Al mismo tiempo, un ambiente enriquecedor media de manera positiva el desarrollo del cerebro de los ni\u00f1os.&nbsp; Esta mediaci\u00f3n del cuidado y de los eventos estresantes en el cerebro sugiere que se deben proveer programas que busquen mejorar la calidad del cuidado durante la primera infancia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-css-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Relevancia del estudio de Luby y colaboradores (2013)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\" type=\"1\">\n<li>Los resultados de este estudio muestran que la plasticidad cerebral puede interrumpir o a\u00fan revertir los efectos negativos en el cerebro como resultado de la pobreza y otros problemas como la depresi\u00f3n, de esta manera se puede llegar a \u201csanar\u201d el cerebro.&nbsp; Este estudio evidencia que el apoyo social como lo es el apoyo del cuidador puede mediar cambios positivos en el cerebro.&nbsp;&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>Resalta la importancia de programas preventivos tales como la intervenci\u00f3n tanto en patrones de crianza favorables como otras medidas de protecci\u00f3n infantil para favorecer un desarrollo sano del cerebro, en especial en ni\u00f1os en riesgo debido a la privaci\u00f3n psicosocial.<\/li>\n\n\n\n<li>Muestra la necesidad de programas educativos para ni\u00f1os en situaci\u00f3n de pobreza durante la primera infancia, al igual que de programas de educaci\u00f3n parental.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-css-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Evaluaci\u00f3n del estudio de Luby y colaboradores (2013)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Fortalezas:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\" type=\"1\">\n<li>El estudio extiende los resultados de estudios previos con animales sobre el efecto de la estimulaci\u00f3n en el desarrollo del hipocampo y estudios con ni\u00f1os que muestran que este efecto cr\u00edtico de la crianza es independiente del ingreso econ\u00f3mico.&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>El efecto negativo de las situaciones estresantes en el hipocampo tambi\u00e9n est\u00e1 respaldado por estudios previos en animales, evidenciando triangulaci\u00f3n.&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>Se eval\u00faa una variedad de variables antes de hacer las RMEs, lo cual provee buena informaci\u00f3n previa, permitiendo correlacionar los resultados de las RMEs con medidas cognitivas y sociales.<\/li>\n\n\n\n<li>Se confirman los efectos negativos de la pobreza en el desarrollo, no s\u00f3lo cognitivos como lo hab\u00edan evidenciado estudios previos, sino tambi\u00e9n en la estructura del cerebro.&nbsp;<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p><strong>Limitaciones:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\" type=\"1\">\n<li>La mayor\u00eda de los ni\u00f1os en el estudio fueron sacados de una muestra que inclu\u00eda una gran cantidad de preescolares con s\u00edntomas de depresi\u00f3n, lo cual limita la capacidad de generalizar los resultados.<\/li>\n\n\n\n<li>La relaci\u00f3n de la mediaci\u00f3n entre el apoyo del cuidador y el desarrollo del cerebro puede ser bidireccional, lo que significa que es posible que la repuesta activa del ni\u00f1o a su cuidador es lo que se evidencia en los cambios en el cerebro.&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>Se trata de un estudio correlacional del cual no se pueden extraer conclusiones causa-efecto.<\/li>\n\n\n\n<li>Se evidencia que la relaci\u00f3n entre la pobreza y el desarrollo es complejo y estudios como este son reduccionistas, llevando a la importancia de investigar otros factores mediadores.<\/li>\n\n\n\n<li>No se explican las razones por las cuales unos cuidadores proveen m\u00e1s apoyo que otros ni qu\u00e9 aspectos de la crianza, favorable u hostil, impacta el volumen del hipocampo ya que se trata de un concepto muy amplio que involucra una variedad de comportamientos.<\/li>\n\n\n\n<li>Se eval\u00faan variables complejas como la calidad del cuidado, las cuales son dif\u00edciles de definir de manera operacional, dificultando su medici\u00f3n.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-css-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Nota:<\/strong>&nbsp; Este estudio se puede utilizar en preguntas relacionadas con:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\" type=\"1\">\n<li><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/tuliaocampo.com\/blog\/2020\/09\/tecnologias-para-estudiar-el-cerebro\/\" target=\"_blank\">T\u00e9cnolog\u00edas utilizadas para estudiar el cerebro con relaci\u00f3n al comportamiento<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/tuliaocampo.com\/blog\/2021\/06\/neuroplasticidad\/\" target=\"_blank\">Neuroplasticidad<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href=\"https:\/\/tuliaocampo.com\/blog\/2023\/08\/estudios-cuantitativos-experimentos-cuasiexperimentos-y-estudios-correlacionales\/\">M\u00e9todos de investigaci\u00f3n \u2013 Estudios correlacionales<\/a><\/li>\n\n\n\n<li>Psicolog\u00eda del desarrollo: Influencias en el desarrollo cognitivo y social<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-css-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Bibliograf\u00eda:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hanson, J.L., Chandra, A., Wolfe, B.L. &amp; Pollak, S.D. (2011) Association between Income and the Hippocampus. <em>PLoS ONE 6<\/em>(5), e18712<\/p>\n\n\n\n<p>Hanson,&nbsp;J.L., Hair,&nbsp;N., Shen,&nbsp;D.G., Shi,&nbsp;F., Gilmore,&nbsp;J H., Wolfe, B.L. &amp; Pollak, S.D. (2013) Family Poverty Affects the Rate of Human Infant Brain Growth. <em>PLOS ONE 8<\/em>(12), e80954.<\/p>\n\n\n\n<p>Luby, J., Belden, A., Botteron, K., Marrus, N., Harms, M.P., Babb, C., Nishino, T. &amp; Barch, D. (2013) The effects of poverty on childhood brain development: The mediating effect of caregiving and stressful life events. <em>JAMA Pediatrics<\/em>,<em> 167<\/em>(12), 1135\u20131142.<\/p>\n\n\n\n<p>Barch, D. (2013) The effects of poverty on childhood brain development: The mediating effect of caregiving and stressful life events. <em>JAMA Pediatrics<\/em>,<em> 167<\/em>(12), 1135\u20131142.<\/p>\n\n\n\n<p>Rosenzweig, M.R., Bennett, E.L., &amp; Diamond, M.C. (1972) Brain changes in response to experience. <em>Scientific American, 226<\/em>(2), 22\u201329.<\/p>\n\n\n\n<p>van Praag, H., Kempermann, G. &amp; Gage, F.H. (2000) Neural consequences of environmental enrichment. <em>Nature Reviews Neuroscience, 1<\/em>(3), 191\u2013198.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Experimentos de laboratorio con animales como el de Rosenzweigh, Bennett y Diamond (1972) han evidenciado los efectos negativos de ambientes con privaci\u00f3n ambiental en el desarrollo del cerebro.&nbsp; Estos estudios muestran que aquellos animales criados en ambientes enriquecidos tienen un &hellip; <a href=\"https:\/\/tuliaocampo.com\/blog\/2021\/07\/estudio-de-luby-y-colaboradores-2013\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[45,41,50],"tags":[63,68],"class_list":["post-1121","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-bases-biologicas-del-comportamiento","category-psicologia","category-psicologia-del-desarrollo-humano","tag-cerebro-y-comportamieto","tag-influencias-en-el-desarrollo-cognitivo-y-sociall"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tuliaocampo.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1121","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tuliaocampo.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tuliaocampo.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tuliaocampo.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tuliaocampo.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1121"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/tuliaocampo.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1121\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1352,"href":"https:\/\/tuliaocampo.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1121\/revisions\/1352"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tuliaocampo.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1121"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tuliaocampo.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1121"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tuliaocampo.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1121"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}